Cuando aún retumban en mis oídos los sonidos de los tambores de la manifestación del sábado por la noche y habiendo leído todavía pocas, de las muchas, comunicaciones y ponencias que se han debatido en los últimos días en Granada dentro de Las Jornadas Feministas Estatales, lo primero que quisiera decirles es que el feminismo, o los feminismos, gozan de muy buena salud y constituyen un conjunto de propuestas teóricas y prácticas de gran valor para la vida humana; su capacidad creativa y crítica supone un incalculable aporte de reflexiones y acciones en todas las áreas de la vida. La energía de las cuatro mil mujeres asistentes, su fuerza, simboliza la lucha de las mujeres a lo largo de toda la historia por su libertad y por la justicia para ellas y para todos y la vigencia de esas reivindicaciones. Los debates sobre las identidades, el cuerpo, la violencia, ya clásicos en el pensamiento feminista, son innovados por nuevos abordajes y posicionamientos, con la preocupación permanente por la construcción de un sujeto político desde el feminismo.
El encuentro, que se ha celebrado a los treinta años de las jornadas de 1979 celebradas también en Granada y que marcaron la separación entre lo que hemos llamado el “feminismo independiente” y el “de la doble militancia” que eran herederos del debate feminismo radical, feminismo socialista.
Se ha mostrado la realidad del feminismo independiente “aquí y ahora”, su riqueza y diversidad, y todo ello ha permitido hacer el inevitable balance.
Todos estos años han sido verdaderamente fructíferos. El feminismo nos ha traído a los feminismos, la igualdad y la diferencia, hemos logrado la visibilidad en todos los espacios, hemos modificado prácticas e instituciones sociales, en definitiva hemos debilitado, mucho, diría yo, al patriarcado. Entre los logros destacaría la implicación del Estado en las políticas de género y la incorporación de las demandas feministas a la agenda política, que por cierto suponen una gran aportación civilizadora.
A través de los años se han ampliado horizontes y se han abierto caminos individuales y colectivos pero también se han producido desencuentros y las llamadas a la unidad de todo el movimiento, tan altas en otros tiempos, se han convertido sólo en susurros en las conversaciones de amigas. El respeto a la diversidad y a la legítima confrontación de las ideas debe acompañarse de una vez por todas de una plataforma de acción conjunta que constituya un compromiso, aunque sea de mínimos, común.
El feminismo sigue siendo necesario porque como dice Mercedes Augustín todas las mujeres están en una posición subalterna en la sociedad y ese es el hilo conductor que concede unidad a la lucha feminista. Por eso tenemos que trabajar juntas.
* Título de las Jornadas Feministas Estatales celebradas en Granada 5,6,7 de Diciembre, organizadas por la Asamblea de Mujeres de Granada y la Coordinadota Estatal, con la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Instituto Andaluz de la Mujer , la Diputación, el Ayuntamiento y la Universidad de Granada además de la Universidad Internacional de Andalucía.
martes 8 de diciembre de 2009
NORMALIDAD DEMOCRATICA
Esta tarde, ayer para ustedes, hemos asistido en el Pleno del Senado de España a la toma de posesión de Leire Pajín como senadora por designación de las Cortes Valencianas, con ese hecho que no tiene nada de extraordinario, se ha reconducido una situación anómala por el boicot del Partido Popular con mayoría en el Parlamento Autonómico de Valencia de impedir un nombramiento por el procedimiento habitual, que ha durado más de siete meses, en los que se ha sustraido al Partido Socialista un voto y lo que es más grave se ha limitado la representación legítima a la ciudadanía de la Comunidad Valenciana.Seguramente en la actitud de obstrucción democrática del PP ha influido una forma torticera de entender la política posiblemente motivada por la condición de Secretaria de Organización del PSOE de la Señora Pajín.
Personalmente me alegro mucho del cambio de actitud de los populares con la que se ha recobrado la cordura política y el respeto a las reglas del juego democrático.
Esta misma semana en la Comisión de Interior del Senado hemos asistido a otro episodio llamativo en el que el Portavoz del Grupo parlamentario popular reclamaba al Gobierno la necesidad de volver a abrir la investigación sobre los atentados del 11 de Marzo, que tanto dolor nos ha causado a toda la sociedad española, poniendo en duda a unos de los pilares del Estado de Derecho como es la Administración de Justicia que ha dado por cerrada la investigación de uno de los mayores golpes que ha recibido la democracia de nuestro país.
Parece que la labor de oposición no tiene límites como lo prueba sus insistencia en la supuesta ilegalidad del sistema “Sitel” ya suficientemente refrendada por la Justicia en numerosas sentencias o la obstinación, hoy mismo en el Pleno, en que España no debió retirar las tropas de Irak.
Del mismo tenor son los argumentos esgrimidos por el PP respecto de su posición en contra, por otra parte respetable y legítima, de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva acusando al Gobierno y especialmente a la Ministra Aído de abortistas.
La Democracia es materia delicada y exige que la legítima y necesaria confrontación de posicionamientos e ideas se desarrolle en los márgenes del respeto a las personas y sobre todo a la arquitectura institucional que la soporta.
Estar a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre la maternidad y acompasar la legislación española sobre interrupción voluntaria a la de los países de nuestro entorno y a la normativa internacional haciendo una ley equilibrada y garantista para las mujeres, los profesionales y la vida prenatal no justifica que se nos diga que estamos en contra de la vida, ¡hay tantas vidas que respetar! ni de inmorales ¿de qué moral hablan? de la suya particular o de la que se sustenta en los valores constitucionales y por tanto públicos.
En fin me temo que la educación en esos valores, la famosa educación para la ciudadanía que tanto denosta el PP, es más necesaria que nunca.
La democracia española necesita que se moderen y que muestren un respeto mayor por quienes no tenemos sus mismas ideas porque ese el verdadero sustento de una convivencia democrática.
Personalmente me alegro mucho del cambio de actitud de los populares con la que se ha recobrado la cordura política y el respeto a las reglas del juego democrático.
Esta misma semana en la Comisión de Interior del Senado hemos asistido a otro episodio llamativo en el que el Portavoz del Grupo parlamentario popular reclamaba al Gobierno la necesidad de volver a abrir la investigación sobre los atentados del 11 de Marzo, que tanto dolor nos ha causado a toda la sociedad española, poniendo en duda a unos de los pilares del Estado de Derecho como es la Administración de Justicia que ha dado por cerrada la investigación de uno de los mayores golpes que ha recibido la democracia de nuestro país.
Parece que la labor de oposición no tiene límites como lo prueba sus insistencia en la supuesta ilegalidad del sistema “Sitel” ya suficientemente refrendada por la Justicia en numerosas sentencias o la obstinación, hoy mismo en el Pleno, en que España no debió retirar las tropas de Irak.
Del mismo tenor son los argumentos esgrimidos por el PP respecto de su posición en contra, por otra parte respetable y legítima, de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva acusando al Gobierno y especialmente a la Ministra Aído de abortistas.
La Democracia es materia delicada y exige que la legítima y necesaria confrontación de posicionamientos e ideas se desarrolle en los márgenes del respeto a las personas y sobre todo a la arquitectura institucional que la soporta.
Estar a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre la maternidad y acompasar la legislación española sobre interrupción voluntaria a la de los países de nuestro entorno y a la normativa internacional haciendo una ley equilibrada y garantista para las mujeres, los profesionales y la vida prenatal no justifica que se nos diga que estamos en contra de la vida, ¡hay tantas vidas que respetar! ni de inmorales ¿de qué moral hablan? de la suya particular o de la que se sustenta en los valores constitucionales y por tanto públicos.
En fin me temo que la educación en esos valores, la famosa educación para la ciudadanía que tanto denosta el PP, es más necesaria que nunca.
La democracia española necesita que se moderen y que muestren un respeto mayor por quienes no tenemos sus mismas ideas porque ese el verdadero sustento de una convivencia democrática.
VIOLENCIA DE GENERO
Hoy veinticinco de noviembre es el Día Internacional contra la violencia de género, desde hace diez años que Naciones Unidas declaró este día como fecha para la sensibilización contra esta lacra social que afecta a todos los países, a todas las sociedades, una violencia de la que son víctimas las mujeres sólo por hecho de serlo.
Ayer mismo la Subdelegación del Gobierno en Granada publicó los datos referidos a nuestra provincia en la que se han registrado un total de 1.434 denuncias en lo que va de año, lo que supone un incremento del 9,2 % con respecto al año anterior. El incremento de las denuncias lejos de ser un dato negativo supone un avance en la lucha contra este complejo fenómeno porque saca a la luz lo que siempre ha estado oculto, las mujeres denuncian más porque se sienten más protegidas por las instituciones, porque saben que tienen el apoyo de los poderes públicos, del conjunto de la sociedad que muestra cada vez más su rechazo ante la violencia machista.
El mayor logro que como sociedad hemos alcanzado es que ya no es un problema privado e invisible, sino visible y público, hay acuerdo social en la necesidad de proteger y atender a las víctimas.
La acción del Estado Español contra la violencia de género se ha convertido en un referente internacional desde que hace ya casi cinco años se aprobara, con la unanimidad de todos los grupos políticos, la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que se ha convertido en un valioso instrumento para la prevención y la sanción de la violencia de género y para la garantía de los derechos constitucionales de las víctimas y sus criaturas.
A lo largo de los últimos meses en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados ha venido trabajando una Subcomisión para estudiar el desarrollo y aplicación de la Ley Integral cuyas conclusiones reflejan el respaldo unánime de los grupos políticos a esta norma, así como han elevado al Gobierno una serie de recomendaciones y propuestas. Destacaría entre ellas la necesidad de realizar campañas permanentes de sensibilización y la mayor implicación de los medios de comunicación y de los hombres en esta lucha por los derechos humanos y la dignidad de las mujeres, así como el fortalecimiento de las políticas de igualdad de género puesto que es la desigualdad la causa última de esta violencia.
Para seguir avanzando necesitamos trabajar juntos instituciones, jueces, fiscales, médicos, educadores, periodistas, policías y guardias civiles, responsables políticos, mujeres y hombres. Todas y todos debemos asumir nuestra responsabilidad contra la violencia de género.
Ayer mismo la Subdelegación del Gobierno en Granada publicó los datos referidos a nuestra provincia en la que se han registrado un total de 1.434 denuncias en lo que va de año, lo que supone un incremento del 9,2 % con respecto al año anterior. El incremento de las denuncias lejos de ser un dato negativo supone un avance en la lucha contra este complejo fenómeno porque saca a la luz lo que siempre ha estado oculto, las mujeres denuncian más porque se sienten más protegidas por las instituciones, porque saben que tienen el apoyo de los poderes públicos, del conjunto de la sociedad que muestra cada vez más su rechazo ante la violencia machista.
El mayor logro que como sociedad hemos alcanzado es que ya no es un problema privado e invisible, sino visible y público, hay acuerdo social en la necesidad de proteger y atender a las víctimas.
La acción del Estado Español contra la violencia de género se ha convertido en un referente internacional desde que hace ya casi cinco años se aprobara, con la unanimidad de todos los grupos políticos, la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que se ha convertido en un valioso instrumento para la prevención y la sanción de la violencia de género y para la garantía de los derechos constitucionales de las víctimas y sus criaturas.
A lo largo de los últimos meses en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados ha venido trabajando una Subcomisión para estudiar el desarrollo y aplicación de la Ley Integral cuyas conclusiones reflejan el respaldo unánime de los grupos políticos a esta norma, así como han elevado al Gobierno una serie de recomendaciones y propuestas. Destacaría entre ellas la necesidad de realizar campañas permanentes de sensibilización y la mayor implicación de los medios de comunicación y de los hombres en esta lucha por los derechos humanos y la dignidad de las mujeres, así como el fortalecimiento de las políticas de igualdad de género puesto que es la desigualdad la causa última de esta violencia.
Para seguir avanzando necesitamos trabajar juntos instituciones, jueces, fiscales, médicos, educadores, periodistas, policías y guardias civiles, responsables políticos, mujeres y hombres. Todas y todos debemos asumir nuestra responsabilidad contra la violencia de género.
JOVENES Y VIOLENCIA DE GENERO
El treinta por ciento de las víctimas mortales por violencia de género, en el año 2008, en nuestro país tenía menos de treinta años y también el veinte por ciento de los asesinos.
Según algunos estudios el sesenta por ciento de las adolescentes ha sido víctima de una relación con violencia y el ochenta por ciento de ellas siguen saliendo con el agresor, además el cincuenta y dos por ciento de los chicos admitía la violencia como forma de resolver los conflictos.
Hace unos días asistí a un foro de debate en el que una experta que trabaja con jóvenes de secundaria expuso como todavía muchos adolescentes de ambos sexos consideran “normal” que en las relaciones afectivas se produzca “control” por parte del miembro masculino, justifican los celos a los que consideran expresión del amor y en definitiva mantienen los estereotipos de género en sus relaciones de pareja.
Verdaderamente es espeluznante comprobar que el desarrollo de la democracia y los casi treinta años de políticas de igualdad no han sido suficientemente eficaces para cambiar los valores sociales y culturales que se establecen en las relaciones de pareja basadas en el dominio masculino y en la falta de equidad entre mujeres y hombres.
Nuestro país es de los más avanzados del mundo en cuanto a instrumentos para luchar contra las agresiones a las mujeres por contar con la Ley Integral y el despliegue de medidas y recursos para la prevención y la atención a las víctimas que en ella se contienen, pero es necesario trabajar más intensamente en el cambio de actitudes que están detrás de estos comportamientos. Por cierto, llama mucho la atención el revuelo que se ha producido ante la propuesta en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, donde se está estudiando el desarrollo, de los cinco años de aplicación de la Ley Integral, de considerar un agravante el consumo de alcohol en este tipo de delitos, cuando ya está regulado y se aplica en los delitos relacionados con la seguridad vial sin que cause ninguna inquietud.
Aunque las mujeres tenemos más conciencia en torno al problema de la violencia de género, según el CIS un setenta y dos por ciento de mujeres lo sitúa entre los tres principales problemas de España frente al veintisiete por ciento de los hombres, ya sabemos que para avanzar en la erradicación de este grave asunto es necesaria la acción conjunta de la sociedad en eliminar sus causas y en promover la igualdad entre mujeres y hombres, por eso es necesario un gran esfuerzo de los poderes públicos y también un gran cambio cultural que las y los jóvenes deben protagonizar.
Según algunos estudios el sesenta por ciento de las adolescentes ha sido víctima de una relación con violencia y el ochenta por ciento de ellas siguen saliendo con el agresor, además el cincuenta y dos por ciento de los chicos admitía la violencia como forma de resolver los conflictos.
Hace unos días asistí a un foro de debate en el que una experta que trabaja con jóvenes de secundaria expuso como todavía muchos adolescentes de ambos sexos consideran “normal” que en las relaciones afectivas se produzca “control” por parte del miembro masculino, justifican los celos a los que consideran expresión del amor y en definitiva mantienen los estereotipos de género en sus relaciones de pareja.
Verdaderamente es espeluznante comprobar que el desarrollo de la democracia y los casi treinta años de políticas de igualdad no han sido suficientemente eficaces para cambiar los valores sociales y culturales que se establecen en las relaciones de pareja basadas en el dominio masculino y en la falta de equidad entre mujeres y hombres.
Nuestro país es de los más avanzados del mundo en cuanto a instrumentos para luchar contra las agresiones a las mujeres por contar con la Ley Integral y el despliegue de medidas y recursos para la prevención y la atención a las víctimas que en ella se contienen, pero es necesario trabajar más intensamente en el cambio de actitudes que están detrás de estos comportamientos. Por cierto, llama mucho la atención el revuelo que se ha producido ante la propuesta en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, donde se está estudiando el desarrollo, de los cinco años de aplicación de la Ley Integral, de considerar un agravante el consumo de alcohol en este tipo de delitos, cuando ya está regulado y se aplica en los delitos relacionados con la seguridad vial sin que cause ninguna inquietud.
Aunque las mujeres tenemos más conciencia en torno al problema de la violencia de género, según el CIS un setenta y dos por ciento de mujeres lo sitúa entre los tres principales problemas de España frente al veintisiete por ciento de los hombres, ya sabemos que para avanzar en la erradicación de este grave asunto es necesaria la acción conjunta de la sociedad en eliminar sus causas y en promover la igualdad entre mujeres y hombres, por eso es necesario un gran esfuerzo de los poderes públicos y también un gran cambio cultural que las y los jóvenes deben protagonizar.
jueves 12 de noviembre de 2009
REGULAR LA CONVIVENCIA
Ante la entrada en vigor de la Ordenanza Municipal para fomentar y garantizar la convivencia en el espacio público de Granada se acumulan las opiniones respecto de los contenidos de la misma. Detrás de tanta discusión está sin duda el debate sobre el binomio libertad/ seguridad presente en cuanto se aborda la relación entre las personas en cualquier espacio público. La libertad individual en un Estado de derecho está limitada por los derechos de los demás y corresponde a los poderes públicos ordenar mediante las leyes la contradicción que se establece con la necesidad de garantizar la seguridad de toda la ciudadanía. Más de doscientas cincuenta actividades se consideran incívicas en la nueva ordenanza municipal aprobada por el Ayuntamiento con el apoyo del Grupo Municipal Socialista y estoy convencida que cuando conoces cada una de ellas todas las granadinas y granadinos estarían de acuerdo porque no se puede tolerar defecar u orinar en el espacio público, solicitar o prestar servicios sexuales, mendigar, hacer pintadas, ruidos o cualquier actividad que resulte molesta o atente contra la dignidad y los derechos de las y los demás. Es verdad que hay que extremar el cuidado en la aplicación de la ordenanza y evitar la criminalización de quienes por motivos de exclusión social o marginación se ven abocados a realizar actividades que generan alarma social y es imprescindible que las administraciones, el Estado en definitiva, dispongan de los recursos necesarios para prevenir y atender en su caso las necesidades de muchas de estas personas porque en el origen de muchos “comportamientos incívicos” se esconden a veces necesidades de supervivencia.
El civismo como conjunto de valores para poner en juego en el espacio común se aprende en casa en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación, la sociedad entera debe educar en ese sentido y también la ciudad como el escenario por excelencia de la convivencia ha de educar o regular, y por ello es razonable que se pongan límites a determinados comportamientos desde el ámbito local.
De todas formas la ciudad tiene ante sí el reto de evitar que la ordenanza se convierta en un mero instrumento represor de conductas inadecuadas para ello debemos exigir políticas municipales sociales y solidarias, el PSOE con la legitimidad que le da haber apoyado al Ayuntamiento va a vigilar la implementación de la Ordenanza. Toda la ciudadanía de Granada está convocada lo que está en juego es nuestra convivencia y la proyección exterior de nuestra ciudad.
El civismo como conjunto de valores para poner en juego en el espacio común se aprende en casa en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación, la sociedad entera debe educar en ese sentido y también la ciudad como el escenario por excelencia de la convivencia ha de educar o regular, y por ello es razonable que se pongan límites a determinados comportamientos desde el ámbito local.
De todas formas la ciudad tiene ante sí el reto de evitar que la ordenanza se convierta en un mero instrumento represor de conductas inadecuadas para ello debemos exigir políticas municipales sociales y solidarias, el PSOE con la legitimidad que le da haber apoyado al Ayuntamiento va a vigilar la implementación de la Ordenanza. Toda la ciudadanía de Granada está convocada lo que está en juego es nuestra convivencia y la proyección exterior de nuestra ciudad.
sábado 7 de noviembre de 2009
AYALA, REFERENTE ÉTICO
Ha muerto Don Francisco Ayala García-Duarte una de las figuras más importantes que ha dado la cultura española. Su proyección es sin duda universal, pero es también uno de los más insignes granadinos. En palabras de Luis García Montero, Comisario de su Centenario celebrado en 2003, Francisco Ayala es un referente moral en la España del siglo xx.
Además de su importancia como narrador y ensayista ha sido un modelo de comportamiento cívico que ha dado ejemplo de actuación moral en las difíciles situaciones históricas de la España contemporánea.
Defendió los valores democráticos de la II República y fue leal al Gobierno legítimo hasta el punto de volver a España desde Chile, donde se encontraba al inicio de la guerra civil. Desde 1936 hasta 1939 sirve a la República como funcionario del Estado, desempeñando el puesto de secretario consejero de la delegación en Praga. Partió al exilio tras el triunfo de las tropas rebeldes, viviendo largos años, desde 1939 a 1975, en países sudamericanos (Argentina y Puerto Rico) y en Estados Unidos, y sus libros estuvieron prohibidos durante el franquismo.
No volvió a su ciudad hasta 1960, en su primer viaje a España tras el largo exilio, a esa Granada de la que él mismo dijo que le quedaba todo porque “el sitio donde uno ha nacido marca las primeras huellas que el mundo deja en la conciencia del ser humano y eso es indeleble, la huella de la primera juventud no se borra”. Granada está presente en muchas de sus obras, entre las que destacan El Jardín de las Delicias y Recuerdo y Olvido.
Ayala recibió los premios literarios más prestigiosos, como los nacionales de las Letras y de Narrativa o el Premio Cervantes, y fue objeto de numerosos reconocimientos en Granada y en Andalucía.La Fundación Ayala, muy bien dirigida por Rafael Juárez, nació en 1998 y desde noviembre de 2005 cuenta en su patronato con todas las instituciones granadinas: Ayuntamiento, Diputación y Universidad, además de la Junta de Andalucía, y con una sede permanente en el palacete del Alcázar Genil.
A quienes hemos tenido el privilegio de conocerlo nos permitió compartir su fina inteligencia, su acida ironía, su vivísimo sentido del humor.
Ahora que no está, nos queda su obra y aprender de ese humanismo riguroso que siempre practicó.
Sirvan estas palabras de homenaje de gratitud y respeto por su legado intelectual y su magisterio en honestidad y coraje cívico.
Además de su importancia como narrador y ensayista ha sido un modelo de comportamiento cívico que ha dado ejemplo de actuación moral en las difíciles situaciones históricas de la España contemporánea.
Defendió los valores democráticos de la II República y fue leal al Gobierno legítimo hasta el punto de volver a España desde Chile, donde se encontraba al inicio de la guerra civil. Desde 1936 hasta 1939 sirve a la República como funcionario del Estado, desempeñando el puesto de secretario consejero de la delegación en Praga. Partió al exilio tras el triunfo de las tropas rebeldes, viviendo largos años, desde 1939 a 1975, en países sudamericanos (Argentina y Puerto Rico) y en Estados Unidos, y sus libros estuvieron prohibidos durante el franquismo.
No volvió a su ciudad hasta 1960, en su primer viaje a España tras el largo exilio, a esa Granada de la que él mismo dijo que le quedaba todo porque “el sitio donde uno ha nacido marca las primeras huellas que el mundo deja en la conciencia del ser humano y eso es indeleble, la huella de la primera juventud no se borra”. Granada está presente en muchas de sus obras, entre las que destacan El Jardín de las Delicias y Recuerdo y Olvido.
Ayala recibió los premios literarios más prestigiosos, como los nacionales de las Letras y de Narrativa o el Premio Cervantes, y fue objeto de numerosos reconocimientos en Granada y en Andalucía.La Fundación Ayala, muy bien dirigida por Rafael Juárez, nació en 1998 y desde noviembre de 2005 cuenta en su patronato con todas las instituciones granadinas: Ayuntamiento, Diputación y Universidad, además de la Junta de Andalucía, y con una sede permanente en el palacete del Alcázar Genil.
A quienes hemos tenido el privilegio de conocerlo nos permitió compartir su fina inteligencia, su acida ironía, su vivísimo sentido del humor.
Ahora que no está, nos queda su obra y aprender de ese humanismo riguroso que siempre practicó.
Sirvan estas palabras de homenaje de gratitud y respeto por su legado intelectual y su magisterio en honestidad y coraje cívico.
miércoles 28 de octubre de 2009
ARRANCA EL MILENIO
El Grupo Parlamentario Socialista de Granada en la Cortes Generales ha presentado una enmienda a los Presupuestos Generales para 2010 solicitando que se declare la celebración del Milenio del Reino de Granada acontecimiento de excepcional interés público, lo que va a permitir que las empresas y entidades que colaboren con el Consorcio, muy próxima ya su constitución, puedan acogerse a un conjunto de incentivos fiscales de acuerdo con la Ley de Mecenazgo durante un período de tres años (límite establecido para la declaración) desde Julio de 2010 a Julio de 2013, año decidido para la conmemoración. Esta es la fórmula prevista por la administración del Estado para apoyar efemérides de este tipo, como lo está haciendo con los actos conmemorativos del bicentenario de la Constitución de Cádiz.
Con esta iniciativa parlamentaria comienzan formalmente los trabajos preparatorios del Milenio y con los doscientos mil euros previstos por parte del Ministerio de Política Territorial para el Consorcio.
También está prevista la participación de la Junta de Andalucía a través de sus diferentes Consejerías, ya ha anunciado su compromiso la Consejera granadina Clara Aguilera de la Consejería de Agricultura, así como la de Presidencia, Ordenación del Territorio o Medio Ambiente.
El Reino de Granada excede la geografía de nuestra provincia pero está claro que a Granada le ha de corresponder el mayor protagonismo en la celebración.
El Gobierno de España, la Junta de Andalucía, las Diputaciones de Málaga, Jaén, Almería tendrán que participar en el Consorcio tal como está previsto, y
la contribución de todas las instituciones concernidas de nuestra provincia como son Ayuntamiento de Granada, Diputación y Universidad entre otras será imprescindible a la hora de disponer de los recursos necesarios para la ejecución de los proyectos concretos que se irán decidiendo pero sobre todo para generar en las granadinas y granadinos la ilusión necesaria para toda celebración, para ello no sólo hace falta estar sino ser capaces de ponernos de acuerdo y trabajar por el interés
general .
No les puedo ocultar mi temor a que no seamos generosos con nosotros mismos y que nos despistemos con tanta discusión que nos impida compartir el camino para hacer del Milenio una oportunidad de poner a Granada en la vanguardia de las ciudades modernas aprovechando nuestras fortalezas como son nuestros recursos culturales, que hay que poner a punto con ocasión de la celebración, y por supuesto nuestro paisaje sin olvidar que las fechas coincidirán con la finalización de las grandes infraestructuras ahora en ejecución.
Muy pronto David Aguilar y su equipo tendrán que presentar proyectos que hemos de hacer nuestros toda la ciudadanía de Granada y estoy segura que servirán para que Granada tenga un mejor futuro.
Con esta iniciativa parlamentaria comienzan formalmente los trabajos preparatorios del Milenio y con los doscientos mil euros previstos por parte del Ministerio de Política Territorial para el Consorcio.
También está prevista la participación de la Junta de Andalucía a través de sus diferentes Consejerías, ya ha anunciado su compromiso la Consejera granadina Clara Aguilera de la Consejería de Agricultura, así como la de Presidencia, Ordenación del Territorio o Medio Ambiente.
El Reino de Granada excede la geografía de nuestra provincia pero está claro que a Granada le ha de corresponder el mayor protagonismo en la celebración.
El Gobierno de España, la Junta de Andalucía, las Diputaciones de Málaga, Jaén, Almería tendrán que participar en el Consorcio tal como está previsto, y
la contribución de todas las instituciones concernidas de nuestra provincia como son Ayuntamiento de Granada, Diputación y Universidad entre otras será imprescindible a la hora de disponer de los recursos necesarios para la ejecución de los proyectos concretos que se irán decidiendo pero sobre todo para generar en las granadinas y granadinos la ilusión necesaria para toda celebración, para ello no sólo hace falta estar sino ser capaces de ponernos de acuerdo y trabajar por el interés
general .
No les puedo ocultar mi temor a que no seamos generosos con nosotros mismos y que nos despistemos con tanta discusión que nos impida compartir el camino para hacer del Milenio una oportunidad de poner a Granada en la vanguardia de las ciudades modernas aprovechando nuestras fortalezas como son nuestros recursos culturales, que hay que poner a punto con ocasión de la celebración, y por supuesto nuestro paisaje sin olvidar que las fechas coincidirán con la finalización de las grandes infraestructuras ahora en ejecución.
Muy pronto David Aguilar y su equipo tendrán que presentar proyectos que hemos de hacer nuestros toda la ciudadanía de Granada y estoy segura que servirán para que Granada tenga un mejor futuro.
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