miércoles, 27 de julio de 2011

AL PP NO LE GUSTA EL ROCK

Cualquier ciudad que tuviera en su haber un festival de música con una trayectoria de treinta años se cuidaría mucho de mantenerlo e incluso de reforzarlo como un elemento más, uno de los más importantes, de su identidad cultural. En una ciudad como la nuestra que se sabe ciudad de la cultura es absolutamente exigible que el ayuntamiento conserve, cuide y apoye al Festival de Rock del Zaidín. Aún más, sería a todas luces imprescindible que lo convirtiera en un eje central de la programación cultural de Granada, no sólo apoyando a la organización que es un ejemplo en manos de la Asociación de Vecinos del Zaidín.
Además debía reforzar lo que siempre ha tenido de plataforma de lanzamiento de numerosos grupos locales muchos de los cuales han tenido y tienen proyección más allá de nuestra ciudad e incluso forman parte de lo mejor del panorama de la música popular actual de nuestro país. Si desde el ayuntamiento se valorara la importancia que estos creadores tienen tanto desde el punto de vista artístico como económico, al Festival de Rock del Zaidín se le consignaría mucho más presupuesto, se ampliaría su programación y se trabajaría para facilitar y mejorar lo que siempre ha tenido de escaparate para la promoción de los grupos locales.
Me temo que la falta de criterio en materia de cultura del Ayuntamiento es la causa de que el en los ocho años de gobierno del PP en el Ayuntamiento se haya reducido el presupuesto hasta un setenta por ciento y que cada año sea una odisea decidir la ubicación de los conciertos, lo que lógicamente entorpece la programación y la difusión del Festival.
Esto se explica no sólo por la torpeza de unos gobernantes que no saben ni respetar lo que ya les viene dado, si no porque no acaban de entender que la música rock y otras que hacen los muchos grupos independientes que crean en Granada es cultura, cultura popular que va más allá de las carocas, las sevillanas y los sermones de Semana Santa.
Por eso es importante que su ayuntamiento si no les ayuda al menos no los demonice impidiendo que trabajen, ensayen o actúen en los diferentes espacios de la ciudad, que exista una marca que refuerce la identidad de Granada en la creación musical, que se promueva el Festival del Zaidín, que se cuente con los músicos, que se facilite la difusión de sus trabajos, que se considere en definitiva que hacen cultura. De hecho muchos grupos de Granada organizaron hace unos meses un macroconcierto para denunciar la falta de apoyo de algunas instituciones y ahora se han constituido en Asociación con el nombre de “Granada en Off” y con el lema de: “la música es cultura, no es delito”.
A pesar de las grandilocuentes manifestaciones del Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada su gestión es ramplona y cateta. Un día sí y otro también tenemos la desgracia de comprobarlo.