“Mala Gente que camina” es el título de un libro de Benjamín Prado que el autor toma prestado de un verso de Antonio Machado, una de las mas insignes víctimas del fascismo español.
Es la historia de un profesor que está escribiendo un libro que titula “Historia de un tiempo que nunca existió” referido al silencio con el que la historia oficial del franquismo tapó las atrocidades cometidas en la llamada guerra civil española y en la terrible posguerra, como los secuestros de entre 25.000 y 30.000 niños y niñas robados a las madres republicanas.
La reciente propuesta ciudadana, iniciada por intelectuales de Granada y apoyada por los partidos de izquierda en nuestro Ayuntamiento, de retirar la estatua a José Antonio Primo de Rivera de la Plaza de Bibataubín y la posible demolición de la tapia donde se cometieron los fusilamientos de victimas del franquismo, ha encontrado una correcta acogida por parte de la Delegación de Cultura en el sentido de proteger patrimonialmente la memoria colectiva de Granada y a la vez la elaboración de un informe técnico que pone en duda el valor artístico de la citada figura.
Más allá de debates estéticos, quiero mostrar mi repugnancia moral e intelectual por quienes parecen defender la figura de un fascista y la negación de nuestra memoria colectiva.
La Falange se presentó a las elecciones de 1.936 y no obtuvo representación parlamentaria, en previsión de ese resultado su fundador ya había dicho “la Falange no acatará el resultado electoral. Si el resultado de los escrutinios es contrario, peligrosamente contrario a los destinos de España, la Falange relegará con sus esfuerzos las actas del escrutinio al último lugar del menosprecio”.Y lo hicieron, claro que lo hicieron, utilizando las armas para torcer el resultado de las urnas.
Según he podido leer en los medios de comunicación locales y hasta nacionales ¡que vergüenza! el Señor Pérez, jefe de filas del Partido Popular en Granada, ha dicho que “retirar el monolito a Primo de Rivera sería un acto talibán progre”. Asombra la catadura de la derecha granadina actual que en lugar de distanciarse de sus ancestros políticos…de esa “mala gente que camina”, hacen gala de una renovada intransigencia contra quienes legítimamente piensan de forma diferente y se vuelven a posicionar en la defensa de los símbolos de la etapa más cruel y más negra de nuestra historia.
Granada, nuestra Granada moderna y plural, no merece esta derecha que exhibe sin pudor a quien representa la desaparición, el asesinato por la represión franquista, de 130.000 personas según el investigador Francisco Espinosa, 5.000 de las cuales eran granadinas tal como ha publicado la Asociación de la Memoria Histórica de Granada.
Este no es un asunto de “odio, resentimiento y rencor” ni siquiera de sentimientos, es de defensa de la dignidad humana, del rigor histórico y la justicia, de los derechos humanos y de la lucha contra la impunidad y el olvido.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
JUEGO PELIGROSO
La democracia se sostiene sobre unas reglas que a la vez que claras son delicadas. La división de poderes, la transparencia y la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones son los pilares en los que se asienta el entramado institucional de las sociedades avanzadas a las que sin duda pertenece la sociedad española tras la transición política, y que de forma tan clara recoge nuestra Constitución. Más de treinta años de convivencia democrática en nuestro país ha sido el fruto que hemos recogido por acatar esas reglas del juego. Bien es cierto que ello en primer lugar supuso enterrar los fantasmas de las “dos españas” y con ello la renuncia de la memoria de unos y de los privilegios de los otros para adaptarnos todos a unas nuevas formas de relación donde el interés general, la modernización y el respeto a quienes piensan de otra manera son imprescindibles para seguir fortaleciendo eso que llamamos la democracia.
La alternancia en el poder de la derecha democrática representada por el PP y la izquierda del PSOE han supuesto la superación de esos miedos a la libertad y la consolidación democrática de nuestra convivencia.
Durante este tiempo llama la atención el comportamiento del PP cuando está en la oposición, ocurrió durante los gobiernos de Felipe González y está pasando desde la llegada al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2004, por su dureza y su falta de miramiento no sólo con el gobierno (hasta cierto punto aceptable) sino con las reglas del juego democrático. Debilitar al adversario político tiene unos límites que son los del respeto a la arquitectura política e institucional que sostiene nuestra convivencia. La acusación reciente de escuchas a miembros del PP exceden los límites aceptables del juego político democrático, por atentar directamente contra la estructura del Estado (policía y fiscalía tienen muy claras sus funciones en nuestro ordenamiento jurídico). Por eso, no cabe en democracia acusar sin pruebas como ha hecho la Sra. Cospedal, o acusar y luego rectificar como ha hecho la Sra. Aguirre, o poner en duda la libertad de prensa (que conoce y difunde información) como hace el Sr. González Pons, mientras el Sr. Rajoy entre los casos “Gurtel” y “Palma Arena” no sabe, no contesta.
Sólo cabe que vayan a los tribunales y denuncien pero que no jueguen sucio. Sras. y Sres. del PP dejen de jugar a debilitar la credibilidad de nuestro estado de derecho porque ese es un juego peligroso, se llama desestabilizar y es intolerable en democracia.
La alternancia en el poder de la derecha democrática representada por el PP y la izquierda del PSOE han supuesto la superación de esos miedos a la libertad y la consolidación democrática de nuestra convivencia.
Durante este tiempo llama la atención el comportamiento del PP cuando está en la oposición, ocurrió durante los gobiernos de Felipe González y está pasando desde la llegada al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2004, por su dureza y su falta de miramiento no sólo con el gobierno (hasta cierto punto aceptable) sino con las reglas del juego democrático. Debilitar al adversario político tiene unos límites que son los del respeto a la arquitectura política e institucional que sostiene nuestra convivencia. La acusación reciente de escuchas a miembros del PP exceden los límites aceptables del juego político democrático, por atentar directamente contra la estructura del Estado (policía y fiscalía tienen muy claras sus funciones en nuestro ordenamiento jurídico). Por eso, no cabe en democracia acusar sin pruebas como ha hecho la Sra. Cospedal, o acusar y luego rectificar como ha hecho la Sra. Aguirre, o poner en duda la libertad de prensa (que conoce y difunde información) como hace el Sr. González Pons, mientras el Sr. Rajoy entre los casos “Gurtel” y “Palma Arena” no sabe, no contesta.
Sólo cabe que vayan a los tribunales y denuncien pero que no jueguen sucio. Sras. y Sres. del PP dejen de jugar a debilitar la credibilidad de nuestro estado de derecho porque ese es un juego peligroso, se llama desestabilizar y es intolerable en democracia.
martes, 1 de septiembre de 2009
ABORTOS
Hace unos pocos días leí una entrevista al Doctor Chraibi, ginecólogo jefe de la maternidad de Rabat que ha creado una asociación para que se amplíe la ley del aborto en su país, porque como el mismo dice el “aborto clandestino provoca tragedias en Marruecos”.Me entristecí mucho pensando en el sufrimiento y los riesgos que todas las mujeres han padecido a lo largo de la historia como consecuencia de un embarazo no deseado y más aún cuando han tenido que abortar, y pensé en que gracias a la lucha de las mujeres en nuestro país se han ido consiguiendo respeto al derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad y una sociedad que valora y trabaja por la igualdad entre mujeres y hombres, lo que ha permitido que desde el año 1985 hubiera una despenalización parcial del aborto en tres supuestos(violación, riesgo para la madre o para el feto) que ha cumplido su función en estos casi veinticinco años.
Tras las vacaciones veraniegas se reiniciará el calendario parlamentario y con él el debate en las Cortes Generales sobre la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que en el marco de una estrategia nacional para la educación sexual pretende prevenir la alta tasa de embarazos juveniles en nuestro país, y además recoge una nueva forma de regular las interrupciones voluntarias de embarazo fuera del Código Penal y con garantías suficientes sanitarias y jurídicas para las mujeres y los profesionales.
Me temo que como siempre con este tema tan sensible, profundamente afectado por consideraciones éticas, se están produciendo falsos debates que trasladan juicios morales y a veces falsedades sobre la futura reforma.
Los cambios sociales y el avance en el reconocimiento de la igualdad entre hombres y mujeres han hecho que ya nadie ponga en duda la capacidad y el derecho de las mujeres a decidir sobre su salud sexual y reproductiva, tal como han venido reclamando las mujeres a lo largo del tiempo y como se ha reconocido en Conferencias Internacionales de Naciones Unidas (Conferencia del Cairo sobre Población y Desarrollo en 1994 y Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing 1995) y las resoluciones del Consejo de Europa ( de 3 de Julio de 2002) que han proclamado el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente sobre las cuestiones relacionadas con su sexualidad , incluida su salud sexual y reproductiva; instando a los países a elaborar legislaciones que garanticen un aborto legal y seguro.
Al Estado le corresponde garantizar estos derechos y me alegro que las mujeres españolas tengamos un gobierno valiente que propone resolver con el máximo consenso parlamentario y social este problema, ojalá que las mujeres marroquíes pudieran vivir lo mismo.
Tras las vacaciones veraniegas se reiniciará el calendario parlamentario y con él el debate en las Cortes Generales sobre la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que en el marco de una estrategia nacional para la educación sexual pretende prevenir la alta tasa de embarazos juveniles en nuestro país, y además recoge una nueva forma de regular las interrupciones voluntarias de embarazo fuera del Código Penal y con garantías suficientes sanitarias y jurídicas para las mujeres y los profesionales.
Me temo que como siempre con este tema tan sensible, profundamente afectado por consideraciones éticas, se están produciendo falsos debates que trasladan juicios morales y a veces falsedades sobre la futura reforma.
Los cambios sociales y el avance en el reconocimiento de la igualdad entre hombres y mujeres han hecho que ya nadie ponga en duda la capacidad y el derecho de las mujeres a decidir sobre su salud sexual y reproductiva, tal como han venido reclamando las mujeres a lo largo del tiempo y como se ha reconocido en Conferencias Internacionales de Naciones Unidas (Conferencia del Cairo sobre Población y Desarrollo en 1994 y Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing 1995) y las resoluciones del Consejo de Europa ( de 3 de Julio de 2002) que han proclamado el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente sobre las cuestiones relacionadas con su sexualidad , incluida su salud sexual y reproductiva; instando a los países a elaborar legislaciones que garanticen un aborto legal y seguro.
Al Estado le corresponde garantizar estos derechos y me alegro que las mujeres españolas tengamos un gobierno valiente que propone resolver con el máximo consenso parlamentario y social este problema, ojalá que las mujeres marroquíes pudieran vivir lo mismo.
NO PUEDE SER
Estoy convencida de que la ciudadanía está harta de que los políticos no nos pongamos de acuerdo en cuestiones de interés general, creo con la mayoría de la gente que la principal obligación de quienes nos dedicamos a la cosa pública consiste en consensuar propuestas para materializar el desarrollo y el bienestar general. Por eso discuto con mis compañeros de filas y también de oposición, porque está muy extendida la práctica de llevar la contraria al adversario político sin pensar de verdad en las consecuencias, a veces, es cuestión de matices o sencillamente de escenificar erróneamente, lo que sí es verdaderamente importante en política, la confrontación de las ideas y de los argumentos.
En Granada somos víctimas de esa especie de maldición de no ponernos de acuerdo, que irremediablemente nos lleva a la eternización de los debates y, a veces desgraciadamente, a la paralización de los proyectos.
Escribo estas líneas, después de leer en este periódico que el Ayuntamiento de Granada plantea “una alternativa” para el Parque del Milenio en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, proponiendo su ubicación en la zona norte, distinta de la conocida propuesta de la Junta de situarlo en la Vega Sur. Una vez más cada uno diciendo una cosa, como con el metro, la segunda circunvalación, el ave o otras tantas iniciativas.
No voy a caer en la tentación de culpar a “otros” para defender a los “míos”, pero en el mismo diario que recoge esta noticia, José Mª Rueda, concejal del PSOE, en un artículo expone la posición conciliadora para consensuar el futuro de la ciudad.
No me cabe ninguna duda de que IU y PP por muy diferentes razones creen mejor para la ciudad esta nueva propuesta, pero yo quiero recordar que el Proyecto de Parque del Milenio presentado por la Junta de Andalucía transciende los límites estrictamente urbanos para afectar al Área Metropolitana, tan necesitada de servicios compartidos, cohesión y fortalecimiento.
En fin, discutamos sobre el PGOU, el POTAUG o lo que corresponda, pero no olvidemos que el tiempo apremia y 2013 está ahí mismo. Por responsabilidad y respeto a la ciudadanía pongámonos de acuerdo ya.
En Granada somos víctimas de esa especie de maldición de no ponernos de acuerdo, que irremediablemente nos lleva a la eternización de los debates y, a veces desgraciadamente, a la paralización de los proyectos.
Escribo estas líneas, después de leer en este periódico que el Ayuntamiento de Granada plantea “una alternativa” para el Parque del Milenio en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, proponiendo su ubicación en la zona norte, distinta de la conocida propuesta de la Junta de situarlo en la Vega Sur. Una vez más cada uno diciendo una cosa, como con el metro, la segunda circunvalación, el ave o otras tantas iniciativas.
No voy a caer en la tentación de culpar a “otros” para defender a los “míos”, pero en el mismo diario que recoge esta noticia, José Mª Rueda, concejal del PSOE, en un artículo expone la posición conciliadora para consensuar el futuro de la ciudad.
No me cabe ninguna duda de que IU y PP por muy diferentes razones creen mejor para la ciudad esta nueva propuesta, pero yo quiero recordar que el Proyecto de Parque del Milenio presentado por la Junta de Andalucía transciende los límites estrictamente urbanos para afectar al Área Metropolitana, tan necesitada de servicios compartidos, cohesión y fortalecimiento.
En fin, discutamos sobre el PGOU, el POTAUG o lo que corresponda, pero no olvidemos que el tiempo apremia y 2013 está ahí mismo. Por responsabilidad y respeto a la ciudadanía pongámonos de acuerdo ya.
jueves, 13 de agosto de 2009
PATRIMONIO CULTURAL EN EL NORTE GRANADINO
En tiempos de descanso y ocio, el disfrute del paisaje y del patrimonio está más presente. Si en vacaciones además viajas, valoras de manera especial los lugares visitados cuando en ellos es posible practicar un turismo sostenible y de calidad.
Muchas veces desde instancias públicas y privadas se ha señalado que para la provincia de Granada es prioritario relacionar el desarrollo con el turismo por la potencia y calidad de la oferta pero también y sobre todo como eje del desarrollo rural para evitar el despoblamiento y diversificar la economía de nuestra provincia.
Las comarcas de Baza y Huéscar son de una extraordinaria belleza y poseen grandes recursos naturales, patrimoniales, gastronómicos, aunque sorprende el gran desconocimiento que de ellas existe. Es por eso importante la labor que se viene desarrollando desde las administraciones en relación al medio ambiente, al turismo y a la cultura.
La recientísima Declaración de Interés Social por parte de la Junta de Andalucía de la adquisición del Palacio de los Enríquez, abre por fin, tras un largo proceso, el camino a la expropiación y a la intervención en este excepcional monumento en inminente peligro de ruina. Esta buena noticia que acompaña a otras muchas como son los trabajos de ampliación del Museo de Baza con la incorporación de la Alhóndiga, la reciente inauguración de los Baños Árabes o los trabajos en el Conjunto Histórico derivados de las inversiones del Plan Urban, debe alegrarnos, pero también recordarnos lo mucho que queda por hacer en relación a la recuperación y puesta en valor de nuestro patrimonio.
Todas esas actuaciones y otras anunciadas si se hacen de la forma adecuada, con calidad y sin nostalgia, con criterios científicos y ajenos a autismos historicistas, cumplirán su finalidad de devolver a Baza y sus habitantes aquello que la historia les ha legado para que puedan proyectar su futuro. Y hay más, tan necesarias e importantes son las actuaciones que se están desarrollando en Baza como las relacionadas con los municipios de su entorno: la Torre del Homenaje, la Alhóndiga, la Casa de los Abades o el nuevo Teatro en Huéscar; la Alcazaba o el Centro Saramago en Castril; la Necrópolis de Tútugi o el Castellón Alto en Galera, y las excavaciones arqueológicas en Orce.
Sólo me queda recomendarles que visiten esas dos bellas comarcas y que no se olviden de saborear una lata de cordero segureño.
Muchas veces desde instancias públicas y privadas se ha señalado que para la provincia de Granada es prioritario relacionar el desarrollo con el turismo por la potencia y calidad de la oferta pero también y sobre todo como eje del desarrollo rural para evitar el despoblamiento y diversificar la economía de nuestra provincia.
Las comarcas de Baza y Huéscar son de una extraordinaria belleza y poseen grandes recursos naturales, patrimoniales, gastronómicos, aunque sorprende el gran desconocimiento que de ellas existe. Es por eso importante la labor que se viene desarrollando desde las administraciones en relación al medio ambiente, al turismo y a la cultura.
La recientísima Declaración de Interés Social por parte de la Junta de Andalucía de la adquisición del Palacio de los Enríquez, abre por fin, tras un largo proceso, el camino a la expropiación y a la intervención en este excepcional monumento en inminente peligro de ruina. Esta buena noticia que acompaña a otras muchas como son los trabajos de ampliación del Museo de Baza con la incorporación de la Alhóndiga, la reciente inauguración de los Baños Árabes o los trabajos en el Conjunto Histórico derivados de las inversiones del Plan Urban, debe alegrarnos, pero también recordarnos lo mucho que queda por hacer en relación a la recuperación y puesta en valor de nuestro patrimonio.
Todas esas actuaciones y otras anunciadas si se hacen de la forma adecuada, con calidad y sin nostalgia, con criterios científicos y ajenos a autismos historicistas, cumplirán su finalidad de devolver a Baza y sus habitantes aquello que la historia les ha legado para que puedan proyectar su futuro. Y hay más, tan necesarias e importantes son las actuaciones que se están desarrollando en Baza como las relacionadas con los municipios de su entorno: la Torre del Homenaje, la Alhóndiga, la Casa de los Abades o el nuevo Teatro en Huéscar; la Alcazaba o el Centro Saramago en Castril; la Necrópolis de Tútugi o el Castellón Alto en Galera, y las excavaciones arqueológicas en Orce.
Sólo me queda recomendarles que visiten esas dos bellas comarcas y que no se olviden de saborear una lata de cordero segureño.
jueves, 6 de agosto de 2009
REGALOS
Regalo: Dádiva que se hace voluntariamente o por costumbre.
Dádiva: Cosa que se da gratuitamente.
Gratuitamente: De gracia, sin interés.
A lo largo de los años de actividad pública, primero como Directora del Instituto Andaluz de la Mujer, después como Delegada de las Consejerías de Justicia y Cultura de la Junta de Andalucía y más recientemente como representante de ustedes granadinas y granadinos en las Cortes Generales, he recibido muchos “regalos”.
Los innumerables platos de cerámica de Fajalauza con la fecha de creación de la asociación de mujeres correspondiente, los tarros de mermelada casera, los bizcochos o magdalenas, las botellas de aceite y las placas conmemorativas y los numerosos ramos de flores los he recibido a veces tras acudir a los pueblos más lejanos de la provincia para ayudar a las mujeres a organizarse constituyendo una asociación o para celebrar el ocho de Marzo y siempre, después de hablarles de sus derechos, de métodos anticonceptivos , de sexualidad o de violencia de género.
También tengo en mi haber otros “regalos” institucionales, dádivas de ayuntamientos con los que trabajo día a día, como libros y publicaciones sobre la riqueza cultural o paisajística de nuestros pueblos, y hasta una jarra de Guadix o una réplica, en miniatura, de la Dama de Baza. También exquisitos “regalos” culinarios: roscos de Loja, unos pestiños de Vélez, o un queso de Montefrío.
Nunca nadie ni entidad, ni persona, ni institución ha recibido de mí nada a cambio de esos regalos, nada al menos que no tengan incondicionalmente que es mi entrega y compromiso con Granada y sus gentes. Todos ellos “regalos” cuyo valor es mucho más de orden simbólico y afectivo qué económico.
Hay regalos y regalos y por eso las preguntas son qué regalos, de quienes se reciben, a cambio de qué, que valor tienen. No me gusta la pedagogía social que se desprende del archivo del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, porque como dice un lector en un diario nacional puede parecer que se ha dado barra libre a quienes creen natural recibir regalos aunque estos los hagan tramas corruptas.
Me he olvidado de un mantelito bordado que me regalaron las Monjas Jerónimas cuando las visité para anunciarles que se pondría en marcha el plan director del Conjunto de San Jerónimo y un precioso colgante de vidrio que hace apenas unos días me regaló el Alcalde de Castril para mostrarme los trabajos de jóvenes de su pueblo en la recuperación de esta actividad tradicional.
Dádiva: Cosa que se da gratuitamente.
Gratuitamente: De gracia, sin interés.
A lo largo de los años de actividad pública, primero como Directora del Instituto Andaluz de la Mujer, después como Delegada de las Consejerías de Justicia y Cultura de la Junta de Andalucía y más recientemente como representante de ustedes granadinas y granadinos en las Cortes Generales, he recibido muchos “regalos”.
Los innumerables platos de cerámica de Fajalauza con la fecha de creación de la asociación de mujeres correspondiente, los tarros de mermelada casera, los bizcochos o magdalenas, las botellas de aceite y las placas conmemorativas y los numerosos ramos de flores los he recibido a veces tras acudir a los pueblos más lejanos de la provincia para ayudar a las mujeres a organizarse constituyendo una asociación o para celebrar el ocho de Marzo y siempre, después de hablarles de sus derechos, de métodos anticonceptivos , de sexualidad o de violencia de género.
También tengo en mi haber otros “regalos” institucionales, dádivas de ayuntamientos con los que trabajo día a día, como libros y publicaciones sobre la riqueza cultural o paisajística de nuestros pueblos, y hasta una jarra de Guadix o una réplica, en miniatura, de la Dama de Baza. También exquisitos “regalos” culinarios: roscos de Loja, unos pestiños de Vélez, o un queso de Montefrío.
Nunca nadie ni entidad, ni persona, ni institución ha recibido de mí nada a cambio de esos regalos, nada al menos que no tengan incondicionalmente que es mi entrega y compromiso con Granada y sus gentes. Todos ellos “regalos” cuyo valor es mucho más de orden simbólico y afectivo qué económico.
Hay regalos y regalos y por eso las preguntas son qué regalos, de quienes se reciben, a cambio de qué, que valor tienen. No me gusta la pedagogía social que se desprende del archivo del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, porque como dice un lector en un diario nacional puede parecer que se ha dado barra libre a quienes creen natural recibir regalos aunque estos los hagan tramas corruptas.
Me he olvidado de un mantelito bordado que me regalaron las Monjas Jerónimas cuando las visité para anunciarles que se pondría en marcha el plan director del Conjunto de San Jerónimo y un precioso colgante de vidrio que hace apenas unos días me regaló el Alcalde de Castril para mostrarme los trabajos de jóvenes de su pueblo en la recuperación de esta actividad tradicional.
martes, 4 de agosto de 2009
LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD
La reciente noticia sobre las violaciones a dos menores ha conmocionado a la opinión pública, no sólo por la gravedad de los hechos, sino sobre todo por la edad de las víctimas y de los agresores.
Ante actos tan graves y repugnantes como estos la sociedad debe reflexionar porque aunque los últimos responsables de los delitos son sus ejecutores materiales, detrás de cada uno de esos hechos criminales también hay un fracaso social.
El debate suscitado sobre la reforma de la ley de responsabilidad penal de los menores, aunque inevitable, no debe acometerse en pleno acaloramiento producido por el impacto emocional y social que estos delitos provocan.
En el marco del estado de derecho hay que desplegar todos los instrumentos para garantizar la protección de las víctimas y hacer que caiga todo el peso de la ley sobre los agresores, así es como debemos responder como sociedad avanzada y garantista de los derechos individuales, y así es como está establecido en la legislación vigente que condena y castiga a quienes cometen delitos. Me temo además que endurecer las penas no disminuye este tipo de delitos que está relacionado con la convivencia y la tolerancia con todo tipo de violencia y especialmente la violencia de género.
Considero necesario revisar los valores que permitimos se transmitan y a los que exponemos a nuestros jóvenes y ello no es otra cosa que hablar de educación y por tanto del papel de la familia, de la escuela, de los amigos, de los medios de comunicación, de la red y de la sociedad en general, en la transmisión de valores y por tanto en la construcción de una ética social y pública que se debe basar en el respeto a los derechos humanos y en la responsabilidad individual. Para prevenir estas conductas somos todos necesarios padres que quieran a sus hijos y los cuiden y les enseñen los límites de la libertad y el respeto a los demás, una escuela donde la ciudadanía también se eduque, unos contenidos periodísticos y publicitarios acordes con la dignidad humana y respetuosos con esa moral pública.
La tarea no es sólo modificar la ley sino que es educar en la libertad y la responsabilidad y en los valores de la justicia y la igualdad.
Ante actos tan graves y repugnantes como estos la sociedad debe reflexionar porque aunque los últimos responsables de los delitos son sus ejecutores materiales, detrás de cada uno de esos hechos criminales también hay un fracaso social.
El debate suscitado sobre la reforma de la ley de responsabilidad penal de los menores, aunque inevitable, no debe acometerse en pleno acaloramiento producido por el impacto emocional y social que estos delitos provocan.
En el marco del estado de derecho hay que desplegar todos los instrumentos para garantizar la protección de las víctimas y hacer que caiga todo el peso de la ley sobre los agresores, así es como debemos responder como sociedad avanzada y garantista de los derechos individuales, y así es como está establecido en la legislación vigente que condena y castiga a quienes cometen delitos. Me temo además que endurecer las penas no disminuye este tipo de delitos que está relacionado con la convivencia y la tolerancia con todo tipo de violencia y especialmente la violencia de género.
Considero necesario revisar los valores que permitimos se transmitan y a los que exponemos a nuestros jóvenes y ello no es otra cosa que hablar de educación y por tanto del papel de la familia, de la escuela, de los amigos, de los medios de comunicación, de la red y de la sociedad en general, en la transmisión de valores y por tanto en la construcción de una ética social y pública que se debe basar en el respeto a los derechos humanos y en la responsabilidad individual. Para prevenir estas conductas somos todos necesarios padres que quieran a sus hijos y los cuiden y les enseñen los límites de la libertad y el respeto a los demás, una escuela donde la ciudadanía también se eduque, unos contenidos periodísticos y publicitarios acordes con la dignidad humana y respetuosos con esa moral pública.
La tarea no es sólo modificar la ley sino que es educar en la libertad y la responsabilidad y en los valores de la justicia y la igualdad.
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